Todo empezó con unas notas
Antes de cada viaje hacíamos nuestra pequeña lista. Qué ver, dónde tomar un café, qué historia contarnos delante de otra catedral más. Primero eran un par de líneas en el móvil, luego documentos enteros con mapas, enlaces y notas como «sí o sí al atardecer».
Un día nos dimos cuenta de que uno leía en voz alta mientras el otro seguía el mapa. Y pensamos: esto ya es una audioguía. Solo que viva.
- El faro, pero solo al atardecer
- Panadería del mercado, antes de las 9
- ¿Por qué ese balcón está torcido?
- El patio tras la catedral
- Sentarse y simplemente mirar









