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Sobre nosotros

¡Hola! Somos dos y nos encanta caminar.

GZAGO no salió de un plan de negocio, sino de nuestros viajes. De notas en el móvil, de discusiones sobre por dónde girar y del eterno «oye, ¿y ese edificio qué es?».

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Todo empezó con unas notas

Antes de cada viaje hacíamos nuestra pequeña lista. Qué ver, dónde tomar un café, qué historia contarnos delante de otra catedral más. Primero eran un par de líneas en el móvil, luego documentos enteros con mapas, enlaces y notas como «sí o sí al atardecer».

Un día nos dimos cuenta de que uno leía en voz alta mientras el otro seguía el mapa. Y pensamos: esto ya es una audioguía. Solo que viva.

Lista para mañana
  • El faro, pero solo al atardecer
  • Panadería del mercado, antes de las 9
  • ¿Por qué ese balcón está torcido?
  • El patio tras la catedral
  • Sentarse y simplemente mirar
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Una ciudad se conoce a pie

Una ciudad se puede ver desde un autobús u hojear en una guía. Pero de verdad solo se abre cuando la caminas. Te asomas a los patios, hueles la panadería de la esquina, te pierdes y vuelves a encontrar el camino.

Y si en ese momento alguien a tu lado te cuenta por qué esta calle es torcida y quién vivía tras aquella ventana, un paseo cualquiera se convierte en una pequeña aventura. Estamos convencidos: no hay mejor manera de conocer una ciudad.

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La guía que nos faltaba

Probamos un montón de audioguías. Unas leían una enciclopedia con voz cansada, otras pedían suscripción y otras se callaban en cuanto se iba internet. Y en algunas ciudades de las que nos enamoramos no había ninguna guía buena.

Así que decidimos hacer la nuestra. Cálida, como si te lo contara un amigo. Que la historia empiece sola cuando llegas al lugar y el móvil se quede tranquilo en el bolsillo.

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Solo donde hemos estado

En GZAGO solo entran ciudades que hemos recorrido con nuestros propios pies. Elegimos los lugares, trazamos las rutas y comprobamos desde dónde se ve mejor y por dónde es más fácil cruzar. Y empezamos por las ciudades para las que no encontramos una buena guía ya hecha.

Por eso las ciudades llegan de una en una, no a cientos. Pero cada ruta fue primero nuestro propio paseo, y solo después se convirtió en el tuyo.

¡Nos vemos de paseo!

Si has llegado hasta aquí, seguro que a ti también te encanta caminar. Escríbenos adónde ir después, háblanos de tu ciudad favorita o simplemente salúdanos. Leemos todos los mensajes.

Y si tienes un rincón propio, un museo, una casa de huéspedes o un blog de viajes y te apetece crear algo juntos, escríbenos también. Siempre nos alegra hacer nuevos amigos en el camino.

Un abrazo, nosotros